En los debates, para mí es muy divertido ver como los candidatos se dicen de cosas, esos adultos, funcionarios públicos con un currículum brillante con múltiples logros cuando encabezaron tal Estado o Secretaria, civilizados, educados y preparados, que por un momento parecen niños.
Y para seguir con esta serie de comportamientos un tanto raros, ofenden al partido que representa cada candidato, se ofenden ellos mismos, ¿qué se sentirá que te estén diciendo sus verdades y que tengan que seguir sonriendo, o contestar lo más diplomáticamente posible?
Una vez que asistí a un evento priista, observe que la mayoría de las mujeres en la campaña de Peña Nieto, lo ven y se vuelven locas, lo quieren saludar, tocar, besar, tomarse la foto del recuerdo en fin se desborda su pasión por un hombre.
Hay una organización previa al evento, en la que se cita a las personas a determinada hora, ofrecen un pequeño desayuno, con playeras del mismo color, con sus pancartas, globos, algún animador y música para que anime a los asistentes hasta la llegada del candidato.
Requiere una mención especial “La banda” encargada de organizar la batucada, que fungen como “paleros” y son los primeros en gritar, aplaudir, y corear, las propuestas de los candidatos a lo largo de su discurso.
Nunca falta la chica que va en tacones, aun cuando sabe que el evento es a campo abierto, otras señoras muy animadas se ponen a bailar y gritarle al candidato lo mucho que les gusta, lo aman o simplemente las excita.
Se comentan unas a otras, se avientan, no permiten que avance, sin tocarlo por lo menos, y se escucha: ´´ ¡porque trajo a su esposa la gaviota!´´.
El audio juega un papel muy importante, me gusta la voz de la chica del audio, pues no deja de elogiarlo y de anunciar su llegada y subida al templete, y luego plausos para su esposa: “La señora Angélica Rivera de Peña”, esto me llama mucho la atención porque se me hace estúpido, una mujer no le pertenece a nadie, más que a ella misma, por otro lado pienso entiendo que retomar el apellido del esposo es por el poder que le da este y un cierto grado de formalidad.
Este hecho tiene más formalidad cuando antes de subir al templete EPN toma de la mano a su esposa y suben juntos, muy sonrientes a saludar a todo el público.
Asunto interesante. Gracias por compartir tu experiencia.
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